Por fin tuve la oportunidad de realizar una sesión de fotos de preboda en este pueblo asturiano del que me enamoré la primera vez que lo visité, hace más de veinte años. Da la casualidad que también es importante para Agustín y Laura, pues fue aquí donde empezó su relación, dato que yo desconocía y que hizo aún más emotiva la sesión.

Llanes es un pueblo típico de la costa de Asturias, con su puerto pesquero y la pequeña lonja, calles estrechas y edificios antiguos, con una pequeña playa y un espectacular paseo en la cima de los acantilados. Una delicia de lugar para disfrutar en cualquier época del año, especialmente en verano. Tuvimos suerte de que hiciera un día soleado, de esta manera los colores del entorno del pueblo lucen aún más. 

Como fotógrafo de boda, estoy acostumbrado a que en la sesión de fotos de preboda, a las parejas les lleve un tiempo acostumbrarse a estar delante de la cámara. Para vencer esa timidez y tensión, la labor del fotógrafo siempre es fundamental. En muy poco tiempo tenemos que saber cómo es cada uno de ellos y qué es lo que vamos a poder conseguir, siempre con el máximo respeto. Yo soy muy una persona tímida también, pero gracias a mi experiencia voy adoptando recursos para que las sesiones sean entretenidas y cómodas para todos. 

Agustín y Laura fueron acompañados de su pequeño hijo Álvaro, un guaje de tres años que, si bien al principio se mostró tímido y escurridizo, una vez que cogió confianza nos hizo pasar momentos muy divertidos. Sin duda alguna son una familia muy especial.

Espero que disfrutéis de las fotografías tanto como lo hicimos nosotros paseando por Llanes.

 

 



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