La sesión de fotos de Diana y Andrés fue un regalo hecho por un familiar de él, que ya conocía mi trabajo como fotógrafo de familia y quiso que fuera yo quien les ayudara a guardar un recuerdo en forma de imágenes de la experiencia tan extraordinaria que supone la llegada de un hijo. En este caso es una chica, que nacerá en el mes de agosto y que muy pronto emigrará a Londres, ciudad en la que sus papás viven y trabajan.

Cada vez son más las oportunidades que se me presentan de realizar fotografías de embarazada. Y he de confesar que me encanta y que me proporciona gran satisfacción por ser el autor de unas imágenes que en el futuro, tendrán mucho valor para esa nueva vida.



Publicar comentario