Segunda vez realizo un trabajo como fotógrafo de boda fuera de Cantabria, y de nuevo en Asturias. Algo que me hace muy feliz, ya que me encanta cada uno de los rincones de esta bonita región, repleta de pequeños pueblos pero con mucho encanto. 

En la montaña occidental asturiana se encuentra Cuñaba, entre riscos y hayedos, con una de las iglesias más bonitas y sencillas que he visitado. Es el pueblo en el que nació y creció Laura, por esa razón decidieron que sería el lugar perfecto para su celebrar su boda. Tras la ceremonia, dimos un pequeño paseo por sus calles para hacer las primeras fotografías de recién casados. 

A continuación, nos trasladamos hasta el Palacio de Cimiano, en Panes, un palacio lleno de historia y con un entorno privilegiado que fue elegido por Agustín y Laura para disfrutar junto a sus familiares y amigos el día de su boda.

Estoy muy agradecido por la repercusión que mi trabajo está teniendo tanto en Liébana como en Asturias. Gracias a parejas como Agus y Laura que depositan su confianza en mi para acompañarlos en una fecha tan importante para ellos. 

Solo me queda desearles toda la felicidad y prosperidad en el futuro, junto a su pequeño Álvaro. 



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