Una sesión de fotografía diferente, con una niña que es pura belleza y dulzura. Al final de la sesión nos acompañaron sus hermanos. Juntos pasamos un buen rato jugando en el parque. 

Pudimos disfrutar de una bonita tarde primaveral, en un entorno único y privilegiado como es la villa de Potes, que este  año se prepara para recibir a miles de peregrinos por ser año jubilar. Aunque cualquier razón es buena para visitar esta zona de nuestra querida Cantabria.

 



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