Una boda diferente y muy divertida, celebrada en Potes (Cantabria). Pese a que una tormenta obligó a retrasar la ceremonia que se celebraba en los jardines del hotel El Infantado,  la lluvia no evitó que Raúl y Ludmila disfrutasen de cada minuto junto a sus familias y amigos de un día tan especial.

Es un verdadero placer vivir como fotógrafo experiencias tan bonitas.



Publicar comentario