BODA EN CANTABRIA


Querían casarse, pero no hacer una boda multitudinaria. Querían que fuera en un entorno tranquilo, pero cerca de la ciudad. Querían una ceremonia religiosa, pero no un sermón. Querían dejar su sello en la decoración y cuidar los detalles, pero no comprar nada hecho. Querían tener unas fotografías sencillas, pero no clásicas. Sí, querían casarse, pero a su manera. Y lo consiguieron.

Esther y Vicentiu celebraron una de las bodas más bonitas, sencillas, cuidadas y emotivas en las que he participado. Reunieron a sus familiares más cercanos (aunque la familia de él vino desde Rumanía) en una acogedora casona en el Valle de Penagos (Cantabria). Demostraron que puede haber muchas formas de casarse y de celebrarlo, pero lo verdaderamente importante y fundamental es hacerlo acompañado por las personas que más te quieren. 

Desde aquí les deseo una larga y plena vida juntos, por siempre y con mucho amor.