Como fotógrafo de familia, supone un reto especialmente atractivo poder entrar en el hogar de las personas y observar, compartir y capturar los momentos cotidianos. Esos instantes de los que muchas veces no somos conscientes, pero que están llenos de simbolismo, magia y emociones. De nuevo Ibai y Paula contaron conmigo para guardar sus recuerdos, ahora ya con la pequeña Alicia en casa, pues en la anterior sesión aún estaba en la barriga de su mamá .

Estoy convencido de que la confianza es un factor fundamental para lograr unas fotografías naturales, como en esta ocasión. Puedo decir que ya nos une la amistad, puesto que hace casi un año ellos me contrataron para ser el fotógrafo de la boda de Alba, hermana de Paula y desde entonces hemos compartido muy buenos momentos juntos.

Una colección de fotografías sencillas y sin mayor pretensión que mostrar la vida de familia tal y como es. Infinitas gracias, Paula e Ibai, por dejarme ser testigo de la bonita familia que habéis formado y del amor que os une.


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